Terapia Neural

        Describir la Terapia Neural (T.N.) en palabras escritas no es tarea fácil, sobre todo si se pretende que el lector quede con una idea más o menos clara del tema expuesto, definitivamente, creo que la mejor descripción es la que se vive directamente y aun así a veces no se encuentran las palabras precisas para definirla.Pero sí vale la pena escribir un poco sobre su historia.

 

           Nace oficialmente en Alemania el año 1925, gracias a los hermanos médicos Ferdinand y Walter Huneke, de ahí que también se conozca Terapia Neural según Huneke (TNH). Sin embargo, en sus trabajos de investigación se apoyaron en otros profesionales rusos como Vischñevsky, Pavlov, Speransky, entre otros, quienes desde el siglo 19 estudiaron las funciones del sistema nervioso, como el gran coordinador y “comandante” de todas las funciones biológicas corporales, creando la teoría del nervismo, que fundó las bases conceptuales de la TN.

       Seguidor de los Dres. Huneke, aparece el Dr. Peter Dosch en Alemania que atendió a un paciente del Dr. Germán Duque (médico Colombiano) quien entusiasmado con el resultado obtenido decide estudiarla y llevar esta terapia a Colombia, fundando una escuela que aún no termina de generar grandes profesionales que la siguen enriqueciendo, entre ellos, uno de los más notables, el Dr Julio César Payán De la Roche, quien ha sido el gran motor en el crecimiento a nivel mundial de la TN, pero sobre todo en Latinoamérica, incluyendo Chile, en donde tuvimos el enorme placer de tenerlo hace algunos años atrás.

         

          Como pueden ver ya han pasado muchos años y, sin embargo, solo hasta hace relativamente poco tiempo se ha conocido esta hermosa y gran herramienta médica, sobre todo en Chile, las causas de esta situación pueden ser diversas y no es el objetivo de este escrito.

          La TN usa como herramienta de trabajo pequeñas dosis de anestésicos locales, principalmente procaina (novocaína) y también lidocaína, generalmente sin ningún otro aditivo, aunque hay algunas escuelas de TN que usan procaina con cafeína (impletol). Se inyecta en puntos específicos, según la historia de vida de cada persona. De hecho, una de las definiciones de la TN es: “la inyección de un anestésico local con acción inespecífica, en puntos específicos”, explicación que deja más confusión que claridad, ya que estamos acostumbrados a un mecanismo de acción farmacológico medianamente claro.

 

          Para el tratamiento de cada persona es relevante tener en cuenta su historia de vida, ya que es única e individual y allí está la clave para saber cómo, dónde, cuántas veces y el seguimiento de cada caso. Para eso, se evalúan todos los aspectos y dentro de los más importantes se encuentra la boca, con sus componentes dentarios, ya que éstos funcionan como una caja de fusibles dentro de un circuito eléctrico, cada diente, junto a sus pulpas dentarias, su nervio, vena, arteria y su tejido o matriz extracelular, están interconectados con todo el sistema, pudiendo ser generadores de síntomas a distancia, algo que en TN, se denomina CAMPO DE INTERFERENCIA NEURAL (CI).

          Este CI puede ser causante o agravante de procesos a distancia que aparentemente no tienen nada que ver, es así como en muchas ocasiones, hemos aliviado parcial o definitivamente dolores que no respondían al manejo clásico con medicina convencional, al inyectar y desbloquear un punto dental, o extrayendo la o las piezas (principalmente las muelas del juicio) como sospechosas de ser generadoras del problema.

Otro posible CI son las cicatrices, físicas o incluso emocionales, que generan un cuadro similar al descrito con los dientes, para explicarlo brevemente y que se pueda entender, cito un ejemplo que varias veces hemos visto en la consulta: Mujer que después de una cirugía ginecológica (cesárea, histerectomía, etc.), empieza a sufrir de algo que antes no tenía, por ejemplo, jaquecas, o cualquier otro síntoma, incluso alejado del sitio de la cirugía causante del CI, tema que se puede intentar solucionar infiltrando la o las cicatrices que puedan ser CI, teniendo en general excelentes resultados. En efecto, ya son muchas las personas que hemos ayudado a mejorar de algo que parecía sin respuesta y que requerían medicamentos de uso crónico.

Entre los problemas que hemos visto y tratado con más frecuencia son: Patologías dolorosas, agudas o crónicas, neuropatías de todo tipo, incluso las post herpes zoster (que se convierten en un “dolor de cabeza” incluso para la medicina convencional alópata), dolores articulares, musculares, cefaleas y migrañas, cervicalgias, lumbalgias y un gran etc., también problemas funcionales como trastornos del sueño, enfermedades pulmonares, cardiocirculatorias, digestivas, trastornos del ánimo, depresión, entre otras.

            Como ven se puede hacer una medicina general neuralterapéutica (no especializada), donde la integralidad la pone el paciente, ya que él en su SER, engloba todo lo que le ha sucedido en su vida, interconectándolo todo y el médico con una mirada también integradora como lo es la Terapia Neural, puede ayudar a que ese ser humano encuentre su auto-eco-organización y llegar al estado de salud hasta donde sea posible, mejorando su calidad de vida.

         Los invitamos a que sigan buscando opciones, hay muchas formas de poder intentar ayudar, pero en este caso y con la experiencia que hemos adquirido en más de 20 años de práctica, les ofrecemos esta gran terapia, que se convierte en un acto médico completo y realmente integrativo por su concepto mismo. La TERAPIA NEURAL se debiera ver como una MEDICINA NEURALTERAPÉUTICA.

Terapia Neural

Camino El Alba 9500, Of 311, Torre B, Las Condes, Santiago.

Cel: +569 6 1438171

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