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El rol de la kinesiología en el manejo del dolor crónico

August 20, 2019

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El rol de la kinesiología en el manejo del dolor crónico

El dolor crónico se ha vuelto uno de los problemas de salud más graves y costosos que enfrenta el mundo de hoy. En todo el mundo, el dolor lumbar causa más discapacidad que cualquier otra afección. Estas cifras son similares en nuestro país y, pese a esto, actualmente no existen políticas públicas enfocadas en el tratamiento específico del dolor crónico.

 

Durante la última década ha habido mucha discusión sobre el dolor y sus manifestaciones, su presencia y, naturalmente, su ausencia. Hemos evolucionado desde el dualismo cartesiano, en donde cuerpo-mente no se conectaban y por ende el dolor era visto únicamente como sinónimo de un daño físico, hacia una visión multidimensional, en donde se considera a un individuo como una unidad corporal integrada y no simplemente la suma de sus partes.

 

El dolor es una respuesta excelente, aunque desagradable, frente a aquello que el cerebro juzga como una situación de peligro. El cerebro recibe información tanto de los tejidos corporales como del entorno y luego elabora una respuesta que “colorea” y “contextualiza” con nuestras experiencias pasadas, conocimiento, creencias, consecuencias, emociones, conductas exitosas del pasado y/o conductas exitosas que se han visto realizar en otros. De esta manera, ahora comprendemos que el dolor está influenciado por muchas otras dimensiones de nuestras vidas y no sólo por el daño que tengamos.

 

¿Qué es el dolor crónico? Es un dolor que persiste por más de 3 meses o más allá del tiempo de curación normal de un tejido. Pero incluso cuando el dolor se vuelve crónico y horrible, se produce porque tu cerebro ha llegado a la conclusión, normalmente de una forma totalmente inconsciente, de que estás amenazado y en peligro.

 

En algunas condiciones el dolor puede ser un síntoma, al menos inicialmente, secundario a una enfermedad subyacente, como en la artritis reumatoide, osteoartrosis, polineuropatía diabética, latigazo cervical, síndrome de dolor miofascial, entre otras. En cambio, en otras condiciones como la fibromialgia o el dolor lumbar inespecífico, el dolor puede concebirse como una enfermedad por derecho propio.

 

¿Existe una cura para el dolor crónico? El dolor es algo tan personal que no existe una solución universal para todo el mundo. Pero ten esperanza, nuestros cerebros tienen plasticidad neuronal y la capacidad de volver a cambiar. El manejo del dolor similar al de otras afecciones crónicas, como la diabetes o la hipertensión, donde el enfoque no es proporcionar una “cura” sino que un “plan de manejo integral”. Si bien el tratamiento puede reducir el impacto del dolor en tu vida y bienestar, incluso a un nivel en donde no te sientas incapacitado o sintomático, es esencial un auto-manejo continuo.

 

¿Cómo puede ayudar la kinesiología? Los kinesiólogos ayudamos a las personas con dolor crónico a desarrollar las habilidades necesarias para entender, controlar y manejar el dolor, promoviendo un estilo de vida activo y saludable, desafiando creencias, emociones y conductas desadaptativas, mejorando la condición física y retornando gradualmente a las actividades normales de la vida.

Las intervenciones como la manipulación articular, la masoterapia, la acupuntura, el calor superficial, la electroanalgesia o la fisioterapia invasiva, pueden ser de gran ayuda para disminuir la sintomatología. Pero la educación y el ejercicio son las herramientas que tienen mayor evidencia científica para el manejo del dolor crónico a largo plazo. Los kinesiólogos tenemos habilidades únicas para recomendar programas de ejercicios específicos para cada caso en particular. Los beneficios del ejercicio para el dolor crónico son;

 

  • Ayudar a controlar el dolor.

  • Mejorar la salud cardiovascular.

  • Mantener la movilidad y flexibilidad.

  • Desarrollar y mantener el tono muscular.

  • Mejorar el estado de ánimo y el bienestar general.

  • Aumentar la confianza para participar en actividades.

  • Retomar el control de la vida y reducir el miedo.

 

Se requiere la participación y colaboración de un equipo interdisciplinario para observar el dolor desde una perspectiva más amplia y no olvidar nada importante. Por ejemplo, el papel de la dieta y estilo de vida, lo que comemos y como vivimos puede contribuir realmente a sensibilizar el sistema nervioso. Desarrollar estrategias de afrontamiento y resolución de problemas. A menudo será importante explorar un significado más profundo del dolor y la historia personal que lo rodea.

 

En BioSenda encontrarás la armonía, serenidad y calidez de un equipo profesional que te ayudará y entregará las herramientas necesarias para que puedas recorrer el camino hacia tu recuperación de la mejor manera posible.

 

Klgo. Francisco Ibaceta Pallacán

Equipo BioSenda

 

 

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